Vagones de metro y mi mirada perdida entre los ojos de las personas.
Apenas puedo explicar como me siento, y me pregunto que hacer con el corazón caliente y a la vez frio como el hielo. Que hacer con estas ganas de comerte y a la vez de matarnos.
Quedan muchos asientos libres pero yo estoy totalmente fuera de lugar, intentando no ahogarme con este nudo en la garganta tan grande que siento.
Un callejón sin salida, que pasó de ser nuestra maravilla a ser mi propia cárcel
Y supongo que en algún lugar de este mundo, habrá alguien escuchando mis labios agonizando.
