Que tú y yo no hace falta que nos emborrachemos por los bares de Madrid,
que no hace falta que vayamos de la mano riendo a carcajadas,
que no necesitamos besarnos en cada una de las esquinas de esta ciudad,
ni que nos publiquemos en las redes sociales
para que el mundo nos haga la ola,
que no necesitamos bebernos unas copas de vino
para ser electricidad,
para ser dignos de admirar.
Que tu y yo follando en el baño,
ya somos poesía.
